Te encuentras en Biografias / Letra V / Alfonso De Valdes
Bienvenido a la biografia de Alfonso De Valdes en SobreHistoria.com. Recuerda que en nuestro blog publicamos diariamente noticias y artículos de historia
Alfonso de ValdíƒÂ©s ha sido considerado por la críƒÂtica como cabeza del erasmismo espaíƒÂ±ol, junto con su hermano Juan.
Escritor y secretario para cartas latinas del emperador Carlos V, nacido en Cuenca a finales del siglo XV. No se sabe exactamente en quíƒÂ© aíƒÂ±o, pero lo que síƒÂ que se ha descubierto recientemente es que íƒÂ©l y su hermano Juan, autor del DiíƒÂ¡logo de la lengua, eran gemelos.
Lo acaba de demostrar Manuel Amores al exhumar el testimonio de "Sancho MuíƒÂ±oz, vecino de Cuenca", que el 16 de junio de 1513 declara, como testigo, lo que le dijo Fernando de ValdíƒÂ©s, el padre de los escritores: "que teníƒÂa guardadas las camisicas en que habíƒÂan salido envueltos sus dos hijos del vientre de su madre, de los que nacieron de una ventregada".
Fernando de ValdíƒÂ©s fue regidor de esa localidad; su madre, MaríƒÂa, descendíƒÂa de familia judíƒÂa conversa. A su tíƒÂo materno, Fernando de la Barrera, capellíƒÂ¡n de la iglesia de San Salvador de Cuenca, la InquisiciíƒÂ³n lo acusíƒÂ³ de ser judíƒÂo relapso, lo procesíƒÂ³ en 1491 y lo condeníƒÂ³, sin pruebas, a ser quemado. Tanto a su padre í¢Â€Â“de abuela paterna conversaí¢Â€Â“ como a su hermano mayor, AndríƒÂ©s, los procesaron aíƒÂ±os míƒÂ¡s tarde por í¢Â€ÂœfautoríƒÂa de herejesí¢Â€Â, es decir por oponerse a al actuaciíƒÂ³n del Santo Oficio; la pena que se les impuso fue míƒÂnima, una multa con vergíƒÂ¼enza píƒÂºblica.
Los primeros datos que tenemos sobre la vida de Alfonso son tres cartas que escribe en 1520 desde Bruselas, AquisgríƒÂ¡n, y, en 1521, desde Worms, en la corte del Emperador. Se las dirige al que seguramente fue su maestro, el humanista Pedro MíƒÂ¡rtir de AngleríƒÂa.
Desde entonces hasta su muerte estíƒÂ¡ al lado del Emperador desempeíƒÂ±ando cargos en su cancilleríƒÂa; Mercurino Gattinara, el gran canciller, fue su apoyo en la corte. Se cartea con Erasmo, al que admira profundamente, y cuya doctrina divulga en EspaíƒÂ±a e inspira su obra, y con otros humanistas europeos.
Alfonso participíƒÂ³ en las conversaciones entre los luteranos y los representantes del Papa en la dieta de Augsburgo í¢Â€Â“habíƒÂa muerto ya Gattinaraí¢Â€Â“, sin que su espíƒÂritu conciliador consiguiera que las partes enfrentadas evitaran la ruptura que llevíƒÂ³ al cisma protestante. Su muerte repentina truncíƒÂ³ una destacada carrera políƒÂtica junto al Emperador.
La correspondencia oficial con su nombre y la que se nos conserva entre el escritor y sus amigos, desde Erasmo a Maximiliano Transilvano, Pedro Juan Olivar o Juan Dantisco, el obispo de Culm y embajador de Polonia, nos van dando fechas y lugares en la vida de ValdíƒÂ©s. EstíƒÂ¡ con la corte en los PaíƒÂses Bajos en 1520 y 1521; desde 1522 a 1529 en EspaíƒÂ±a ; en 1529 va con el Emperador y la corte a Italia. Participa en las conversaciones de la Dieta de Augsburgo; escribe desde esta localidad al cardenal de RíƒÂ¡vena, Accolti y la í¢Â€ÂœRelaciíƒÂ³n de lo que en las cosas de la fe se ha hecho en la Dieta de Augustaí¢Â€Â, en septiembre de 1530. Luego estaríƒÂ¡ con la corte en Colonia, Bruselas, Gante, Bruselas, Ratisbona, Passau y Viena, lugar en el que muere el 6 de octubre de 1532.
Esa posiciíƒÂ³n privilegiada en la corte le protegiíƒÂ³ de las acusaciones del nuncio del papa Clemente VII, Baltasar de Castiglione, por haber escrito su primera obra, el DiíƒÂ¡logo de las cosas acaecidas en Roma. En este diíƒÂ¡logo entre Lactancio y el arcediano del Viso a propíƒÂ³sito del saco de Roma y prisiíƒÂ³n del Papa por las tropas del Emperador en mayo de 1527, Alfonso de ValdíƒÂ©s presenta el saqueo como voluntad de Dios, exime de culpa a Carlos V, seíƒÂ±ala la corrupciíƒÂ³n de la jerarquíƒÂa eclesiíƒÂ¡stica y acusa al Papa de desempeíƒÂ±ar mal su oficio.
Ni este diíƒÂ¡logo ni el que escribe a continuaciíƒÂ³n, entre 1528 y 1529, el DiíƒÂ¡logo de Mercurio y CaríƒÂ³n, fueron impresos en vida del escritor. Circularon manuscritos y aníƒÂ³nimos. Se publicaron en Italia, seguramente poco despuíƒÂ©s de su muerte, sin que figure en la ediciíƒÂ³n dato alguno de lugar, aíƒÂ±o o impresor. Se atribuyeron siempre a su hermano Juan. A fines del siglo XIX se le devolviíƒÂ³ la autoríƒÂa del DiíƒÂ¡logo de las cosas acaecidas en Roma, y hasta 1925 no se le reconociíƒÂ³ í¢Â€Â“lo demostríƒÂ³ Marcel Batailloní¢Â€Â“ que tambiíƒÂ©n era el autor del DiíƒÂ¡logo de Mercurio y CaríƒÂ³n.
En el aíƒÂ±o 2002 la profesora Rosa Navarro DuríƒÂ¡n ofrece firmes argumentos de su autoríƒÂa en una de las míƒÂ¡s famosas obras literarias espaíƒÂ±olas de todos los tiempos: La vida de Lazarillo de Tormes, que debiíƒÂ³ de ser impresa por primera vez en Italia. En 1542 se publica en Sevilla un libro, el Baldo, que adapta y amplíƒÂa un poema en latíƒÂn macarríƒÂ³nico, el Baldus, del italiano TeíƒÂ³filo Folengo; tiene ya huellas evidentes de que su autor habíƒÂa leíƒÂdo el Lazarillo. Alguien llevaríƒÂa un ejemplar a EspaíƒÂ±a, despuíƒÂ©s de arrancar un folio í¢Â€Â“de peligrosa lecturaí¢Â€Â“, y aquíƒÂ se imprimiríƒÂa otra vez, antes de 1548, porque la RepresentaciíƒÂ³n de la paríƒÂ¡bola de san Mateo de SebastiíƒÂ¡n de Horozco, que se puso en escena ese aíƒÂ±o, tiene tambiíƒÂ©n huellas de que su autor habíƒÂa leíƒÂdo la obra. Horozco tuvo en sus manos una impresiíƒÂ³n del Lazarillo.
Sus dos obras, el DiíƒÂ¡logo de Lactancio y un Arcediano, míƒÂ¡s conocido como DiíƒÂ¡logo de las cosas ocurridas en Roma; y el DiíƒÂ¡logo de Mercurio y CaríƒÂ³n, son discursos en los que defiende la políƒÂtica del emperador Carlos V y ensalza el pensamiento erasmista antes de que esta corriente pase a ser censurada en el medio siglo siguiente. Son alegatos políƒÂticos que incluyen numerosos documentos de la cancilleríƒÂa imperial. Su ideal cristiano y erasmista acantinaca todos los aspectos de la vida, todas las jerarquíƒÂas y todos los estados de la sociedad.
Su anhelo reformador y su pensamiento utíƒÂ³pico le hicieron expresar que su pretensiíƒÂ³n era hacer un mundo nuevo. AsíƒÂ, en el DiíƒÂ¡logo de Lactancio muestra su visiíƒÂ³n del destino del mundo que tiene como centro a un Emperador y un Papa espirituales que deben gobernar al pueblo de Cristo.
En el DiíƒÂ¡logo de Mercurio y CaríƒÂ³n insiste bíƒÂ¡sicamente en las mismas ideas; denuncia las actitudes extravertidas de los eclesiíƒÂ¡sticos en el mundo temporal, críƒÂtica la rescogiosidad extrema e intolerante, y seíƒÂ±ala como imperio ideal al que tiene como propíƒÂ³sito la fraternidad de todas las naciones cristianas, regidas por un emperador.
Estos discursos emplean la prosa vehemente que exigíƒÂa la proximidad de los hechos narrados. Aunque nunca exenta de recursos retíƒÂ³ricos, prodiga las fíƒÂ³rmulas coloquiales para aligerar el diíƒÂ¡logo.
A continuacion puedes leer mas sobre Alfonso De ValdesMás información de Alfonso De Valdes
A continuación le ofrecemos resultados de nuestro buscador de videos relevantes sobre Alfonso De Valdes. En el caso de que no se obtengan resultados te recomendamos que busques en Youtube videos de Alfonso De Valdes
A continuación le ofrecemos resultados de nuestro buscador de fotos relevantes sobre Alfonso De Valdes. En el caso de que no se obtengan resultados te recomendamos que busques en Flickr fotos de Alfonso De Valdes






